La historia completa del Gran Diluvio, la salvación de la humanidad y la promesa eterna del arcoíris
Un relato de juicio, salvación y promesa que ha trascendido siglos
El Señor vio que la maldad del ser humano era grande en la tierra, y que todo diseño de los pensamientos de su corazón era de continuo solo al mal. Entonces se arrepintió el Señor de haber hecho al ser humano en la tierra, y le dolió en su corazón. Pero Noé halló gracia ante los ojos del Señor.
Dios le dijo a Noé: "Hazte un arca de madera de gofer; harás aposos en el arca, y la calarás por dentro y por fuera con betún. Así la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura".
Y entró Noé, y sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos con él al arca, por causa de las aguas del diluvio. De los animales limpios, y de los animales que no son limpios, y de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre la tierra, de dos en dos entraron con Noé en el arca; macho y hembra, como mandó Dios a Noé.
En el año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del gran abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas. Y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches.
Y dijo Dios: Esta es la señal del pacto que yo establezco entre mí y vosotros y toda alma viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos: Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra.
Las medidas exactas dadas por Dios a Noé, comparadas con medidas modernas
Un recorrido detallado día por día de los eventos del Gran Diluvio
Se rompieron las fuentes del gran abismo y se abrieron las cataratas de los cielos. Noé y su familia entraron al arca.
Llovió sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches sin cesar. Las aguas subieron y levantaron el arca.
Las aguas subieron y elevaron el arca sobre la tierra. La lluvia cesó pero las aguas continuaron creciendo por 150 días.
Las aguas prevalecieron sobre la tierra ciento cincuenta días cubriendo incluso las montañas más altas.
Las aguas fueron decreciendo gradualmente. A los siete meses, el arca reposó sobre los montes de Ararat.
A los diez meses, las cumbres de las montañas comenzaron a ser visibles. Noé abrió la ventana del arca.
Noé envió una paloma, pero no halló donde posar su planta y volvió a él. Aún estaban las aguas sobre la faz de la tierra.
Esperó otros siete días y volvió a enviar la paloma, la cual volvió al atardecer trayendo una hoja de olivo en el pico.
Año 601, mes primero, día primero: las aguas se habían secado sobre la tierra. Noé quitó la cubierta del arca.
A los veintisiete días del mes segundo, la tierra estaban seca. Dios dijo a Noé: Sal del arca, tú y tu mujer, tus hijos y las mujeres de tus hijos.
Génesis 7:2-3 nos dice que entraron por parejas, macho y hembra, para preservar la vida en la tierra
Mamíferos limpios
Mamíferos no limpios
Mamíferos limpios
Mamíferos limpios
Aves de rapiña
Aves limpias
Reptiles
Reptiles acuáticos
Después del diluvio, Dios estableció un pacto eterno con toda la humanidad
Y estableceré mi pacto con vosotros, y no serán destruidas todas las personas por las aguas de un diluvio, y no habrá más diluvio para destruir la tierra.
Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra.
Y será que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes, y me acordaré de mi pacto.
Sed fecundos, y multiplicaos; llenad la tierra.
"Y dijo Dios a Noé: Esta es la señal del pacto que he establecido entre mí y toda carne que está sobre la tierra."
— Génesis 9:17
Principios eternos que podemos aplicar en nuestra vida diaria
Noé obedeció a Dios sin cuestionar, aunque no entendía completamente el plan. Construyó el arca durante 120 años con fe inquebrantable.
La familia de Noé se mantuvo unida en la adversidad. Dios salvó a las ocho personas que formaban la familia completa.
Dios ordenó preservar a cada especie animal. Aprendemos la responsabilidad de cuidar el planeta y sus criaturas.
Noé esperó pacientemente dentro del arca durante más de un año. Su fe nunca flaqueó aunque no veía el resultado final.
El arcoíris representa la promesa de Dios de nunca destruir la tierra con aguas. Es un símbolo de redención y esperanza.
Todos los seres humanos descendemos de Noé y sus hijos. La historia nos une como familia humana bajo un mismo Creador.
"Por fe Noé, cuando fue advertido por Dios sobre cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca para la salvación de su casa."
— Hebreos 11:7